miércoles, julio 19, 2006

frumentos apocalipticos hipoalergenicos

Primero telaviv, luego Jerusalem y la tumba del niño dios, ahora Madrid, el mundo es pequeño...............
tenia ganas de postear un poema pero me sale esto, que no es nada, solo un hombre mirando hacia la linea del infinito, un horizonte crispado, un sello sin color, todo se sobredimensiona en un vuelo erratico y diurno, en la mañana.
puedo observar la gente, nadie es igual a nadie, las diferencias son universales, el tren pasa, y lo miro, las puertas se abren, me esperan, subo, dejo la guitarra, llevo la alforja de socrates, las ramas del olivo, el crucifijo, y me persigno ante la inutilidad del ser, el ser en una posicion quebrada, la humanidad quebrada, como un terremoto.
Pero hay que ser optimista, y mirar el color del cielo, la estrella nueva, la luna media llena, con el color dorado del reflejo del sol.
llueve
pluma
halo
arbol
cicatriz
profesaba el final de unos de mis poemas, lo recuerdo, y extraño la verdadera sensibilidad, la conciencia adquirida en algun lugar de oriente, ahora aqui, mañana alla, me transporto, elijo el camino, soy algo mas que antes, un poco de aire de tabaco y a seguir..................

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Guarda!!! que esta por venir Osama Bin Haokah. Parece que viene inspirado. Pipiolo II.

1:07 a. m.  
Blogger . said...

Sí, sí, mi amigo... así son los que viajan. Un día acá, el otro por allá; un día se acuestan en aquella cama y al otro se sientan es ésta. Yo viajo de Once a Moreno y de Villa Amelia a Merlo haciendo escala en Misaca.

6:08 p. m.  
Blogger Grado Cero said...

hermoso otra vez!!
saludos

11:58 p. m.  

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