La desaparición de los Bichitos de luz

¿Dónde estarán, contemporáneos, nuestros bichitos de luz? La gente de mi edad recordará con nostalgia aquellas pequeñas criaturas que nos bajaban el cielo por las noches y nos dejaban jugar con sus cuerpitos de estrella moribunda.
El misterio que hoy nos aqueja radica en las causas que llevaron a estos lumínicos pterodáctilos paquidérmicos al borde de la extinción.
A continuación ofrecemos las hipótesis del suceso:
a) Los bichitos de luz nunca existieron:
a.1) en aquellos tiempos todos los barrios tenían una zapatería, y el olor a pegamento nos hacía alucinar moscas con culos fosforescentes.
a.2) al bajar el sol, por lógica también bajaba la presión atmosférica (ya que no teníamos el sol encima). Luego veíamos lucecitas de colores porque a nosotros nos bajaba la presión sanguínea.
b) Se murieron todos cuando se puso de moda escribir el nombre en las paredes con su puré fosforescente.
c) Huyeron por temor a ser fumados por lo caro que están los cigarrillos.
d) Están conspirando contra la hegemonía humana dentro de las tulipas de alumbrado público que suponemos descompuestas porque no se apagan de día.
e) Los diseñadores de ropa “Rave” los han secuestrado para incrustarlos en remeras, binchas y pulseras.
f) Después de tanto llevarlos por delante en la ruta, los conductores los han empleado para iluminar la parte de debajo de los autos (Accesorio muy a la moda).
g) Están ocupadísimos apuntando sus culitos al cielo para que las imágenes satelitales registren la vida nocturna en la ciudad.
h) (La hipótesis más vergonzosa) Si los bichos eran “de” Luz, pues habrán vuelto con Luz.
i) (La más realista) Su luminosidad ha sucumbido a causa de la contaminación y hoy solemos matarlos con insecticida al confundirlos con hormigas voladoras o cucarachitas.
Finalmente voy a incluir mi hipótesis personal. Los investigadores especializados en neo-arqueología-cosmo-foto-entomóloga no la aceptaron en sus monografías, pero acá se las presento:
j) (Hipótesis de los bichitos heroicos) El primero de Enero de 2001, el sol se apagó por completo tal como se anunciaba en las predicciones apocalípticas de fin de milenio. Los bichitos de luz se han agrupado en una bola enorme desde entonces y vuelan constantemente al Oeste para proporcionarnos Luz y Calor diurno. A los más viejos podemos verlos perecer, por las noches, como estrellas fugaces.
